Toda práctica del deporte conlleva pasión. Es muy difícil encontrar a alguien que se dedique a una actividad deportiva que no ponga todo su entusiasmo en desarrollarla. Y no hay aquí diferencias entre profesionales y amateurs. Cuando una persona ama un deporte, se compenetra de tal manera que es muy difícil dejarlo, al menos hasta que le guste otra disciplina.
Este año, 2020, marcará un antes y un después a la hora de desarrollar actividad deportiva. No hubo sismo similar al del coronavirus que cambiara tanto las reglas del juego a la hora de hacer deporte. Aunque parezca frase hecha, no se avizora que todo vuelva a la normalidad y que, por ejemplo dentro de un año, ya nadie recuerde lo que sucedió durante estos meses. Por eso, es hora de adecuarse.
Tucumán tiene una larguísima tradición en deportes, sobre todo al aire libre. Miles de personas corren, hacen trekking, montañismo y ciclismo en sus distintas variantes. Ocupan calles, rutas, caminos, sendas y hasta abren picadas donde antes no había nada. Son verdaderos aventureros del deporte, que además no tiene un horario fijo. En cualquier momento se puede programar una salida para disfrutar de la naturaleza.
Luego de más de 70 días de confinamiento, fueron ellos la punta de lanza que se benefició con el primer permiso del gobierno y se les permitió. Y fueron casi los embajadores del resto de los deportistas. De que ellos respeten protocolos y permisos depende en gran medida que el resto de los deportistas pueda volver también a sus actividades.
Se entiende así el enojo de una gloria del ciclismo como Federico Ruiz Campos, quien en sus redes sociales “retó” a los pedalistas que, sobre la avenida Perón en Yerba Buena, no respetaban, por ejemplo, el distanciamiento social. “Tenemos que ser más inteligentes”, renegó. Desde entonces circulan, sobre todo por mensajes de WhatsApp, informes sobre los lugares por los cuales se puede circular y por los que no. Y de a poco se van adecuando.
El siguiente paso fueron los gimnasios, y otros deportes al aire libre, como la pesca deportiva, los deportes acuáticos, las distintas versiones del automovilismo, el hipismo, el tenis y el golf, todos con estrictos protocolos. Y para esta semana se sumarían los entrenamientos de rugby, de hockey y el fútbol 5, actividad a la que muchos empresarios renunciaron por no poder mantener los altos costos de las instalaciones.
Pero todavía quedan muchas actividades en la incertidumbre. Sobre todo las que se desarrollan en clubes o complejos, que hasta ahora no recibieron el visto bueno del COE, como por ejemplo artes marciales, patín, gimnasia en sus distintas variantes, básquet, voley, etcétera. Y eso no sólo concierne a los deportistas, sino que hay cientos de profesores que dependen del pago de las cuotas para sobrevivir. Y la más convocante, sin dudas, el fútbol, que ve cómo en otros países, sobre todo del viejo continente, ya comenzaron a disputarse las competencias oficiales.
La Secretaría de Deportes de la provincia ha recibido las inquietudes de todas las organizaciones, y las trasladó al COE. Es allí, como para el resto de las actividades de la provincia, donde se decide qué se puede hacer y qué no. Teniendo en cuenta los peligros de la transmisión del virus, lo mejor es tener paciencia. Está visto que de a poco el deporte volverá a ser habitual en nuestra provincia. Si los deportistas quieren seguir manteniendo en alto el slogan de que “el deporte es salud” es hora de la resiliencia.